El despido disciplinario es aquél cuya causa se basa en una conducta imputable al trabajador constitutiva de una falta sancionable.
Esta recogido en artículo 54 del Estatuto de los trabajadores como:
«1. El contrato de trabajo podrá extinguirse por decisión del empresario, mediante despido basado en un incumplimiento grave y culpable del trabajador.»
Estos 2 requisitos del incumplimiento del trabajador deben concurrir al mismo tiempo. No basta con que el comportamiento del trabajador sea grave, además deberá ser rebelde respecto al cumplimiento de las obligaciones laborales.
7 conductas sancionables con despido disciplinario
Legalmente se establecen como conductas sancionables con el despido disciplinario las siguientes:
- Repetidas e injustificadas faltas de asistencia o puntualidad.
- Indisciplina o desobediencia.
- Ofensas verbales o físicas al empresario o a otras personas.
- Transgredir la buena fe contractual, o el abuso de confianza al desempeñar el trabajo.
- Disminución voluntaria y continuada en el rendimiento del trabajo.
- La toxicomanía o embriaguez que afecten negativamente al trabajo.
- El acoso por motivos raciales, étnicos, religiosos, discapacidad, edad u orientación sexual, o por razón de sexo tanto al empresario como a otras personas en la empresa.
Ver Despido Disciplinario en España: 7 causas legales
Los Convenios Colectivos pueden establecer más conductas que constituyan faltas muy graves sancionables con el despido disciplinario sin indemnización u otras sanciones.
Impugnación ded despido disciplinario
Si consideras que el despido es injusto o no es legal, como cualquier otro despido, dispones de 20 días hábiles (desde que se te comunica el despido) para impugnarlo y conseguir que un juez lo declare improcedente ( te da derecho a indemnización o readmisión si lo decide la empresa) o nulo ( readmisión en tu puesto de trabajo).
Es un proceso complejo que requiere del asesoramiento de un abogado experto en despidos para estudiar la viabilidad del caso y presentar papeleta ente el CEMAG, acompañarte en la negociación y defenderte en el juzgado de lo social.