¿Qué es la demencia?

Es una enfermedad neurodegenerativa que causa un deterioro cognitivo y conductual, el cual afecta a nuestra memoria, lenguaje, pensamiento, habilidades sociales y comportamiento.
Normalmente, esta enfermedad suele darse en personas mayores (a partir de los 65 años de edad) y, tanto en hombres como en mujeres, siendo factores de riesgo para padecerlo, los antecedentes familiares.

¿Cuáles son los síntomas de la demencia?

Normalmente, los síntomas de alarma o lo que nos indica un posible principio de demencia suele ser problemas de memoria, lenguaje, capacidad de concentrarse y prestar atención, percepción visual, desorientación, actuar de forma impulsiva, tener problemas de equilibrio y movimiento, entre otros.

Tipos de demencia

Hay múltiples tipos de demencia, dependiendo los síntomas y afecciones neurocognitivas que acusen al enfermo:

¿Qué tratamientos hay para tratar la demencia?

Lo cierto es que no existen tratamientos para curar la demencia, ya que, es una enfermedad crónica y que avanza progresivamente: Sin embargo, lo que sí que hay son tratamientos farmacológicos y terapéuticos para frenar la evolución de la enfermedad y que la misma, en consecuencia, no agrave de forma tan acelerada.

¿Se puede conseguir la incapacidad permanente por tener diagnosticada una demencia?

En estos casos en que el trabajador se encuentra afecto de una demencia, cabe indicar que es posible que pueda solicitar un grado de incapacidad permanente total, absoluta o de Gran Invalidez, dependiendo, tal y como veremos ahora, del grado de gravedad de dicha patología y de las limitaciones funcionales que la misma le ocasiona.

Los casos de Incapacidad Permanente Total se otorgan cuando nos encontramos que el trabajador tiene como profesión habitual una en la que ha de conducir o bien ponga en riesgo la vida de terceras personas, como por ejemplo chóferes, taxistas, conductores de autobús, transportistas de mercancías, entre otros.

Los casos de Incapacidad Permanente Absoluta se otorgan cuando la demencia es de una gravedad importante y afecta de forma severa a las capacidades neuro conductuales del trabajador hasta el punto de que el mismo no puede desempeñar ningún tipo de profesión por muy sencilla que la misma sea, puesto que, tiene problemas de memoria, atención y concentración.

Los casos de Incapacidad Permanente en grado de Gran Invalidez se otorgan cuando la enfermedad se encuentra en un punto de gran severidad y las limitaciones que le causa al trabajador llegan a afectarle a la posibilidad de poder realizar sus actividades básicas de la vida diaria, incluso, teniendo que llegar a precisar de ayuda de una tercera persona para las mismas.

Es importante siempre tener informes médicos en los que se plasme la situación del enfermo y acudir a un experto para que determine si realmente existen opciones o no de poder tramitar un grado de incapacidad permanente. Es por ello que, sea cual sea el caso, en Marben Abogados estamos acostumbrados a tratar este tipo de situaciones en pro de obtener un grado de incapacidad permanente.

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