¿Qué es la tetralogía de Fallot? Tipos y gravedad
La tetralogía de Fallot es una cardiopatía congénita que combina cuatro defectos del corazón. Se corrige quirúrgicamente en los primeros años de vida, por lo que la mayoría de las personas afectadas llegan a la edad adulta operadas. Y ahí está la clave de la valoración laboral.
Lo que se valora no es el diagnóstico, son las secuelas del adulto
La cirugía correctora no devuelve un corazón normal. Con los años pueden aparecer:
- Insuficiencia pulmonar, la secuela más frecuente tras la reparación.
- Dilatación y disfunción del ventrículo derecho.
- Arritmias, en ocasiones con necesidad de dispositivo.
- Necesidad de reintervenciones o de recambio valvular.
- Limitación de la capacidad funcional, medible por ergometría y consumo de oxígeno.
Ese es el material del expediente: no el nombre de la cardiopatía, sino la clase funcional acreditada y lo que impide hacer.
Grados de incapacidad por tetralogía de Fallot
Incapacidad Permanente Total
Procede cuando la limitación funcional cardíaca es incompatible con tu profesión habitual, algo claro en trabajos con esfuerzo físico sostenido, manipulación de cargas o exposición a temperaturas extremas.
Incapacidad Permanente Absoluta
Se reserva a las clases funcionales avanzadas, con limitación ante esfuerzos mínimos, arritmias graves o disfunción ventricular significativa que impidan cualquier actividad.
Gran Invalidez
Excepcional, ligada a la pérdida de autonomía para los actos esenciales de la vida diaria.
Incapacidad y discapacidad no son lo mismo
Es la confusión más habitual en las cardiopatías congénitas. El grado de discapacidad lo reconoce la comunidad autónoma y da acceso a beneficios fiscales, laborales y sociales. La incapacidad permanente la reconoce el INSS y es una prestación económica por no poder trabajar. Son compatibles y se tramitan por separado: tener una no implica tener la otra.
Preguntas frecuentes sobre la incapacidad por tetralogía de Fallot
Me operaron de pequeño y hago vida normal, ¿puedo reclamar?
Solo si existe una limitación funcional actual acreditada. El antecedente quirúrgico por sí solo no concede incapacidad.
¿Qué prueba pesa más?
La ergometría con consumo de oxígeno y el ecocardiograma con la función del ventrículo derecho. Objetivan la capacidad de esfuerzo, que es exactamente lo que se discute.
¿Y si me han puesto un desfibrilador?
Es un dato relevante y suele implicar incompatibilidades específicas, por ejemplo con la conducción profesional o con la exposición a campos electromagnéticos.