Criterios y Proceso para Obtener Incapacidad Permanente por depresión
Para que una persona sea declarada con incapacidad permanente por depresión, es necesario que cumpla con una serie de criterios médicos. El proceso comienza con una evaluación por parte del Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) de la Seguridad Social o del INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social) en España. Se considerará la historia clínica del paciente, los tratamientos realizados y su respuesta a los mismos, así como el impacto de la enfermedad en su capacidad laboral.
Si la depresión es crónica y recurrente, y el paciente ha agotado las posibilidades terapéuticas sin obtener mejoría, es probable que se le reconozca un grado de incapacidad por depresión. En caso de una respuesta negativa por parte del INSS, es posible presentar una reclamación previa y, de ser necesario, llevar el caso a los tribunales con el apoyo legal adecuado.
Navegando el Asesoramiento Legal en Incapacidad por Depresión
El proceso para obtener una incapacidad permanente puede ser complejo. El asesoramiento legal es esencial para navegar el sistema y asegurarse de que los derechos del paciente sean respetados. Un abogado especializado en derecho laboral y de la seguridad social puede ayudar a preparar la documentación necesaria, representar al paciente frente al INSS y, si es necesario, litigar el caso en los tribunales.
En el caso del bufete Marben Abogados Laboralistas, acompañamos a nuestro representado en todo momento, creando una entrevista personalizada y un acompañamiento directo en todo el proceso. Contacta con nuestro bufete y no dudes en consultarnos sin compromiso.
Cómo saber si aplico a una incapacidad permanente por depresión
La Ley General de la Seguridad Social no especifica ninguna normativa o normativas complementarias con los requisitos necesarios para reconocer una incapacidad permanente por depresión.
Grados de depresión para una incapacidad laboral
Depresión Grado 0
En este nivel, a pesar de experimentar síntomas aislados, no se realiza un diagnóstico. Tampoco se requiere tratamiento ni seguimiento especializado, y la funcionalidad se mantiene. No se considera susceptible de incapacidad temporal ni permanente por depresión.
Depresión Grado 1
Con diagnóstico y síntomas intermitentes, este nivel implica tratamiento y seguimiento especializado intermitente, con compensación de los síntomas. La funcionalidad se ve alterada durante las crisis y es susceptible de incapacidad temporal en esos momentos, aunque no de incapacidad permanente por depresión.
Depresión Grado 2
Con diagnóstico y sintomatología continua pero no grave, este nivel requiere tratamiento y seguimiento especializado habitual con respuesta parcial. La funcionalidad se ve afectada levemente a moderadamente. Puede resultar en incapacidad permanente por depresión en el grado de total para profesiones específicas que involucren responsabilidad, riesgo, estrés intenso o contacto frecuente con terceros.
Depresión Grado 3
Caracterizado por un diagnóstico y una sintomatología grave, este nivel implica tratamiento y seguimiento especializado habitual con respuesta escasa. La funcionalidad se ve afectada moderada a severamente.
El paciente no es apto para la actividad laboral y solo puede desempeñarse en ambientes protegidos, con la posibilidad de incapacidad permanente por depresión en grado de absoluta.
Depresión Grado 4
Con diagnóstico y sintomatología severa, este nivel requiere tratamiento y seguimiento especializado habitual con respuesta mínima o nula. La funcionalidad se ve afectada severa o muy severamente. El paciente no es apto para ninguna actividad y puede necesitar asistencia o supervisión incluso para las actividades básicas de la vida diaria, con la posibilidad de incapacidad permanente por depresión en grado de absoluta o gran invalidez.
A pesar de estos criterios, en algunas ocasiones, el INSS deniega el reconocimiento de la incapacidad permanente por depresión a solicitud del trabajador. En tales situaciones, el trabajador debe presentar una reclamación previa y, posteriormente, una demanda ante el Juzgado de lo Social contra la resolución denegatoria del INSS, solicitando el grado de incapacidad permanente por depresión que considere apropiado.